La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) regula el régimen de las comunidades de propietarios en España. Esta legislación establece derechos y obligaciones de los propietarios, así como normas para el funcionamiento y la administración de las comunidades.
Aprobada en enero de 2025 y publicada en el BOE en julio del mismo año, la ley introduce modificaciones significativas que buscan mejorar la convivencia y la gestión de los espacios comunes. Este artículo abordará los aspectos más relevantes de la LPH para proporcionar información clara y accesible.
Marco legal de la Ley de Propiedad Horizontal actualizada
La actualización de la Ley de Propiedad Horizontal establece un marco normativo claro para la convivencia en comunidades de propietarios, aportando claridad en aspectos fundamentales de su regulación.
Publicación y vigencia de la última actualización
La última versión de la Ley de Propiedad Horizontal fue publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 24 de julio de 2025. A partir de esta fecha, las disposiciones incluidas en la ley entraron en vigor y son de aplicación obligatoria para todas las comunidades de propietarios. Esta normativa busca adaptarse a las necesidades actuales de los propietarios, facilitando la gestión y administración de los espacios comunes.
Principales modificaciones en el texto legal
En la revisión de la ley, se han introducido diversas modificaciones significativas que afectan a la operativa de las comunidades de propietarios. Las más destacadas incluyen:
- Derechos de los propietarios: Se ha ampliado el reconocimiento de derechos tanto individuales como colectivos, garantizando una mayor participación en la toma de decisiones.
- Obras en la comunidad: Se han establecido protocolos claros para la aprobación de obras que afectan a elementos comunes, facilitando la accesibilidad y eficiencia energética.
- Gestión de deudas: Se han implementado medidas más eficaces para el cobro de cuotas pendientes, así como para la gestión de morosidad, brindando mayor seguridad a las comunidades respecto a sus recursos económicos.
Disposiciones adicionales y transitorias en vigor
La ley incluye disposiciones adicionales que abordan situaciones específicas y transitorias que requieren una atención particular. Algunas de estas disposiciones son:
- Adaptaciones a la normativa local: Se permite la posibilidad de que las comunidades adapten ciertos aspectos de la ley en función de regulaciones locales o autonómicas, siempre que no contradigan las disposiciones generales.
- Plazos de adecuación: Se establecen plazos específicos para que las comunidades implementen algunas de las modificaciones pertinentes, garantizando así una transición ordenada a la nueva normativa.
- Reglamentos internos: Se fomentará la creación o modificación de reglamentos internos que estén alineados con las nuevas disposiciones legales, promoviendo así una convivencia más armoniosa y acorde a las nuevas realidades sociales.
Derechos y deberes de los propietarios en la comunidad
En las comunidades de propietarios, es fundamental comprender los derechos y obligaciones que rigen la convivencia y utilización de los espacios comunes. Estos aspectos son esenciales para fomentar una buena relación entre los vecinos y asegurar una gestión adecuada del inmueble.
Derechos individuales y colectivos reconocidos
Los propietarios disfrutan de una serie de derechos tanto individuales como colectivos que están protegidos por la legislación vigente. Estos derechos pueden ser categorizados de la siguiente manera:
- Derecho al uso de elementos comunes: Cada propietario tiene derecho a utilizar los espacios y servicios que son de uso común, como jardines, patios, ascensores y piscinas, respetando siempre las normas establecidas por la comunidad.
- Derecho a participar en las juntas de propietarios: Los propietarios pueden asistir y participar en las reuniones de la comunidad, expresar sus opiniones y votar sobre los asuntos que se planteen.
- Derecho a recibir información: Cada propietario tiene el derecho a acceder a la documentación relacionada con la comunidad, incluyendo actas de reunión, informes de cuentas y cualquier otra información relevante para el funcionamiento del inmueble.
- Derecho a resolver conflictos: En caso de desacuerdos, todos los propietarios tienen derecho a solicitar la mediación o arbitraje, buscando soluciones a través de mecanismos establecidos.
Obligaciones respecto a los elementos comunes
Las obligaciones de los propietarios en relación con los elementos comunes son igualmente importantes para asegurar una convivencia armoniosa. Entre las principales responsabilidades se encuentran:
- Contribuir a los gastos comunes: Cada propietario está obligado a contribuir, según su cuota de participación, a los gastos necesarios para el mantenimiento y funcionamiento de los elementos comunes, incluyendo reparaciones, limpieza y otros servicios.
- Respeto a los espacios comunes: Es fundamental que los propietarios utilicen los elementos comunes de manera responsable y respeten las normas de convivencia, evitando comportamientos que puedan perjudicar a otros vecinos.
- Mantenimiento adecuado: Se espera que los propietarios mantengan en buen estado sus propiedades y, en caso de causar daños a los elementos comunes, asuman la responsabilidad de repararlos.
- Comunicación de problemas: Los propietarios deben informar de inmediato a la comunidad sobre cualquier problema que afecte a los elementos comunes, permitiendo que se tomen las medidas adecuadas para solucionarlo.
Participación y cuota de cada vivienda e inmueble
El sistema de participación establecido por la comunidad es crucial en la determinación de cuotas y responsabilidades. Cada propietario tiene asignada una cuota de participación que influye en diversas áreas:
- Determinación de aportaciones: La cuota de cada vivienda se traduce en su correspondiente aportación a los gastos comunes. Es decir, aquellos propietarios con una mayor participación tendrán una mayor carga económica.
- Derechos de voto: La cuota de participación también afecta el peso del voto en las juntas de propietarios. Un propietario con una mayor cuota tendrá más influencia en las decisiones que se tomen en la comunidad.
- Valoración de elementos privativos: En caso de venta o modificación de elementos privativos, las cuotas de participación son un factor esencial para la valoración del inmueble y para el establecimiento de condiciones en la convocatoria de acuerdos.
Entender y respetar tanto los derechos como los deberes que tiene cada propietario es esencial para el correcto funcionamiento de cualquier comunidad. Con estas pautas, se busca garantizar una convivencia tranquila y ordenada.
Junta de propietarios: funcionamiento y acuerdos
La junta de propietarios es el órgano fundamental para la toma de decisiones en las comunidades. Su correcta organización y funcionamiento son esenciales para asegurar una convivencia armónica y una gestión eficiente de los recursos comunes.
Convocatoria y orden del día de la junta
La convocatoria a la junta de propietarios debe ser realizada por el presidente de la comunidad, y debe comunicarse con antelación suficiente a todos los propietarios. Generalmente, se establece un plazo de al menos seis días antes de la reunión. La convocatoria puede hacerse de manera presencial, a través de correo postal o mediante medios electrónicos, siempre que se garantice la efectiva recepción de la misma por parte de todos los convocados.
El orden del día es un aspecto crítico que debe incluirse en la convocatoria. En este documento se detallan los asuntos a tratar durante la reunión, sirviendo como guía para la discusión. Es recomendable que el orden del día sea claro y conciso, incluyendo, entre otros, la aprobación de actas anteriores, la revisión de cuentas, y decisiones respecto a obras o gastos extraordinarios.
Mayorías necesarias para la toma de acuerdos
Las decisiones en la junta de propietarios no se toman de manera arbitraria, sino que deben respetar las mayorías establecidas por la ley. Para aprobar acuerdos comunes, es fundamental entender los distintos tipos de mayorías:
- Mayoría simple: Se requiere que el acuerdo cuente con más votos a favor que en contra, siempre que se den las condiciones de quórum.
- Mayoría cualificada: En ciertos temas, como modificaciones estatutarias o trabajos en elementos comunes, se exige un respaldo de, al menos, dos tercios de los votos.
- Unanimidad: Algunos acuerdos, como la modificación de la distribución de gastos, requieren el consenso total de los propietarios.
Voto y representación en segunda convocatoria
Si en una primera convocatoria no se alcanza el quórum requerido, se puede celebrar una segunda convocatoria. En esta ocasión, las decisiones se tomarán independientemente del número de propietarios presentes. Es importante que todos los propietarios estén informados sobre las normas de representación y la posibilidad de delegar el voto a otro propietario si no pueden asistir.
Funciones y responsabilidades del presidente
El presidente de la comunidad tiene un papel clave en la gestión y representación de la junta de propietarios. Sus funciones incluyen:
- Convocar las juntas, redactar las actas y garantizar el cumplimiento de los acuerdos adoptados.
- Representar a la comunidad ante organismos externos y en acciones legales.
- Velar por el correcto mantenimiento y gestión de los elementos comunes.
Es responsable también de comunicar a los propietarios cualquier novedad relevante y de cuidar las relaciones entre vecinos, promoviendo el diálogo y la resolución pacífica de conflictos.
Secretario y administrador: roles y ejercicio de funciones
El secretario desempeña un papel esencial al llevar el registro de las actas de las juntas y gestionar la documentación de la comunidad. Este cargo puede ser desempeñado por un propietario o, en comunidades más grandes, por un profesional externo. Las funciones del secretario incluyen:
- Redacción y custodia de las actas de la junta.
- Notificación de acuerdos y convocatorias.
Por otro lado, el administrador se encarga de la gestión económica y administrativa de la comunidad. Este rol es fundamental para asegurar un funcionamiento eficaz, y sus responsabilidades abarcan:
- Elaboración del presupuesto y gestión de pagos y cobros.
- Supervisión de obras y mantenimiento de los espacios comunes.
Ambos cargos son fundamentales para el correcto funcionamiento de la comunidad y deben colaborar estrechamente con el presidente para asegurar que se sigan los acuerdos y se mantenga la transparencia en la gestión.
Gastos comunes y fondo de reserva en comunidades de propietarios
Los gastos comunes y el fondo de reserva son elementos esenciales en la gestión de las comunidades de propietarios. A continuación, se expone su funcionamiento, así como los aspectos relacionados con su financiación y reparto entre los vecinos.
Cuotas de participación y reparto de gastos generales
La comunidad de propietarios se enfrenta a diferentes gastos que son necesarios para el mantenimiento y la gestión del edificio o conjunto residencial. Todos los propietarios tienen derecho a participar en la toma de decisiones sobre estos gastos, así como a contribuir en su financiación. Las cuotas de participación se determinan en función de la proporción de los elementos privados y comunes que corresponden a cada propietario. Este porcentaje se establece en función de diversos factores como la superficie del inmueble, su ubicación y los servicios que le son inherentes.
- Las cuotas se calculan mediante el coeficiente de participación establecido en los estatutos de la comunidad.
- Este coeficiente determina tanto los derechos de uso de los elementos comunes como las obligaciones en cuanto a los gastos.
- Es importante que los propietarios revisen este cálculo en caso de modificaciones, como las reformas que puedan cambiar la estructura del edificio.
Mensualidades ordinarias y extraordinarias de gastos comunes
Los gastos comunes se dividen en dos categorías principales: ordinarios y extraordinarios. Las mensualidades ordinarias son aquellas que se establecen en el presupuesto anual y que se reparten en periodos regulares, normalmente mensuales. Estos gastos suelen incluir el mantenimiento del edificio, limpieza de zonas comunes, servicios de jardinería, y otros gastos recurrentes necesarios para la buena gestión.
Por otro lado, las mensualidades extraordinarias se refieren a aquellos gastos que no están previstos en el presupuesto regular y que pueden surgir por necesidades imprevistas o importantes. Ejemplos de estos gastos pueden ser:
- Reparaciones urgentes de la estructura del edificio.
- Renovación de ascensores o instalaciones de calefacción.
- Obras de mejora de la eficiencia energética que requieren inversión considerable.
Gestión del fondo de reserva y financiación de obras
El fondo de reserva es una partida económica que se establece con el fin de cubrir imprevistos que surjan en la comunidad. La conformación de este fondo es fundamental para asegurar que los propietarios dispongan de recursos económicos suficientes para hacer frente a gastos extraordinarios que pudieran aparecer. La Ley regula el porcentaje que se debe destinar a este fondo, normalmente establecido en un mínimo del diez por ciento del presupuesto anual.
La gestión del fondo de reserva debe realizarse de manera transparente y eficiente. El administrador tiene la responsabilidad de asegurarse de que estos fondos sean utilizados adecuadamente, priorizando la urgencia y necesidad de obras o reformas. Cualquier decisión respecto al uso del fondo debe ser aprobada en junta de propietarios.:
- Es recomendable llevar un seguimiento de las aportaciones y gastos realizados desde este fondo.
- Las comunidades deben revisar periódicamente su estado para ajustar las aportaciones según las necesidades previstas.
Obras y mantenimiento en la comunidad
Las obras y el mantenimiento en una comunidad de propietarios son aspectos cruciales para la correcta convivencia y conservación de los espacios comunes. La legislación establece directrices claras que deben seguirse para garantizar el bienestar de todos los propietarios.
Obras de accesibilidad y eficiencia energética
La implementación de obras que promuevan la accesibilidad y la eficiencia energética es un aspecto fundamental para mejorar la calidad de vida en las comunidades. Estos trabajos deben ser prioritarios, especialmente en edificios antiguos que no cumplen con los estándares actuales. Las mejoras suelen incluir:
- Instalación de ascensores o rampas para personas con movilidad reducida.
- Reforma de puertas y pasillos para facilitar el tránsito.
- Utilización de tecnologías que reduzcan el consumo energético, como sistemas de iluminación LED o aislamiento térmico.
Es importante mencionar que estas obras pueden contar con subvenciones y ayudas a nivel regional o nacional, incentivando su ejecución en las comunidades.
Realización de obras en elementos comunes y privativos
Los propietarios tienen la responsabilidad de mantener tanto los elementos comunes como sus propiedades en condiciones adecuadas. En el caso de obras en elementos comunes, se debe seguir un procedimiento establecido para su realización. Las intervenciones más frecuentes incluyen:
- Reparaciones de fachadas y tejados.
- Mantenimiento de instalaciones eléctricas y de fontanería.
- Mejoras en áreas recreativas y zonas verdes.
Por otro lado, los propietarios pueden realizar obras en sus propiedades privadas. Sin embargo, es necesario obtener la autorización de la junta de propietarios si dichas reformas afectan a los elementos comunes o alteran la estructura del edificio.
Procedimientos para la aprobación de intervenciones
Antes de llevar a cabo cualquier obra, es esencial seguir un protocolo acorde a lo estipulado en la normativa vigente. Para que una intervención sea aprobada, generalmente se deben adoptar las siguientes medidas:
- Presentación de un proyecto detallado a la junta de propietarios.
- Convocatoria de una reunión para discutir el proyecto y recoger opiniones.
- Votación en la junta para determinar la aprobación por mayoría.
Las obras realizadas sin el consentimiento previo pueden resultar en sanciones para el propietario responsable. Por lo tanto, es altamente recomendable respetar estos procedimientos para evitar conflictos.
Normas sobre actividades prohibidas y usos del inmueble
Dentro de las comunidades de propietarios, existen normas específicas que regulan actividades que pueden considerarse molestas o perjudiciales para el buen desarrollo de la convivencia. Entre estas actividades prohibidas se incluyen:
- Realizar obras que generen ruidos excesivos en horarios no permitidos.
- Alterar la fachada sin la autorización correspondiente.
- Utilizar los espacios comunes de manera que afecten a los derechos del resto de los propietarios.
Todo propietario debe ser consciente de las normas de convivencia establecidas en la comunidad para asegurar un ambiente armonioso y evitar desavenencias entre vecinos. La correcta interpretación y aplicación de estas normativas contribuirán a mantener un espacio adecuado para la vida en comunidad.
Ley de propiedad horizontal y plazas de garaje
La inclusión de las plazas de garaje en el marco legal de la Ley de Propiedad Horizontal es fundamental para regular su uso y gestión dentro de las comunidades de propietarios. Es esencial conocer su régimen jurídico, así como los derechos y obligaciones que corresponden a los propietarios en este aspecto específico.
Régimen jurídico de las plazas de garaje
Las plazas de garaje se consideran un elemento privativo, pero su inclusión en la comunidad de propietarios implica que están sujetas a una serie de normas estipuladas en la Ley de Propiedad Horizontal. Esto significa que, aunque cada propietario tenga el uso exclusivo de su plaza, las decisiones que afectan a estas deben ser tomadas en asambleas de la comunidad, asegurando así la correcta gestión y mantenimiento de las áreas comunes.
Cuotas y participación en gastos comunes asociados
Los propietarios de plazas de garaje participan en el reparto de los gastos comunes de la comunidad según el coeficiente de participación que tiene cada plaza. Este coeficiente se establece en función de la superficie y la ubicación de la plaza respecto a los elementos comunes. Así, los propietarios están obligados a contribuir con las cuotas necesarias para el mantenimiento y funcionamiento de la comunidad, que incluyen aspectos como la limpieza, la iluminación y la seguridad del garaje.
- Los gastos comunes son aquellos que benefician o afectan a todos los propietarios, incluyendo a los que tienen plaza de garaje.
- Las cuotas pueden ser ordinarias (para gastos rutinarios) o extraordinarias (por obras o intervenciones específicas).
- Dichas cuotas se calculan teniendo en cuenta el coeficiente de participación de cada propietario.
Derechos y limitaciones de los propietarios de garajes
Los propietarios de plazas de garaje tienen derechos fundamentales que les permiten disfrutar de un uso pacífico de su plaza, así como de participar en las decisiones que afecten a la comunidad. Sin embargo, también enfrentan ciertos límites que son necesarios para garantizar una convivencia armónica.
- Derechos:
- Disfrutar del uso exclusivo de su plaza de garaje.
- Participar en las juntas de propietarios y votar sobre las decisiones que afectan a la comunidad.
- Ser informados sobre el estado financiero y de gestión de la comunidad.
- Limitaciones:
- No se puede usar la plaza de garaje para actividades comerciales sin el consentimiento de la comunidad.
- Las plazas no pueden ser alquiladas a terceros sin la aprobación de la junta de propietarios.
- Es obligatorio respetar las normativas y decisiones colectivas que afecten al garaje y a sus usos permitidos.
El adecuado entendimiento de estos aspectos legales es crucial para fomentar una convivencia saludable en las comunidades de propietarios. Conocer y respetar los derechos y deberes facilita una gestión eficaz de los espacios compartidos.
Órganos de gobierno y administración de la comunidad
La composición y funcionamiento de los órganos de gobierno son fundamentales para la correcta administración de las comunidades de propietarios. Estos órganos están encargados de gestionar las decisiones que afectan a todos los propietarios y asegurar el cumplimiento de las normativas vigentes.
Funciones del administrador y secretario administrador
El administrador y el secretario administrador desempeñan papeles cruciales en la comunidad. Las principales responsabilidades del administrador incluyen:
- Gestionar los asuntos cotidianos de la comunidad.
- Mantener la contabilidad y la documentación en orden.
- Convocar y organizar las juntas de propietarios.
- Representar a la comunidad ante terceros y en procedimientos judiciales.
Por su parte, el secretario administrador es el encargado de llevar el registro de actas y notificar las decisiones tomadas durante las reuniones. Ambos roles son complementarios y necesarios para garantizar un funcionamiento eficiente de la comunidad.
Elección y duración en el cargo
La elección de los órganos de gobierno, incluyendo el administrador y el secretario, se realiza durante la junta de propietarios. Es esencial que todos los propietarios tengan la oportunidad de participar en esta decisión. La duración en el cargo puede establecerse en los estatutos de la comunidad, pudiendo variar entre uno y varios años. Normalmente, se opta por renovaciones periódicas para asegurar una gestión transparente y adaptable a las necesidades cambiantes de la comunidad.
Ejercicio de funciones por propietarios y turnos rotatorios
En muchas comunidades, se permite que los propietarios tomen turnos rotatorios en las funciones de administrador o secretario. Esta modalidad fomenta la participación activa de todos los vecinos y promueve la cohesión en la comunidad. Aunque se puede designar un administrador profesional, la implicación de los propietarios en la gestión puede generar un mejor entendimiento de las necesidades comunes.
Responsabilidad y control de la gestión administrativa
Los órganos de gobierno tienen la responsabilidad de gestionar adecuadamente los recursos de la comunidad. Esto implica la obligación de rendir cuentas a los propietarios sobre la administración de bienes y servicios. Es vital que existan mecanismos claros de control y auditoría para prevenir posibles irregularidades y garantizar que las decisiones tomadas reflejen los intereses de todos los miembros de la comunidad. Un adecuado seguimiento y supervisión ayudarán a mantener la confianza entre los propietarios y los órganos de gobierno.
Deudas, impagos y medidas legales en comunidades de propietarios
La gestión de deudas y impagos dentro de las comunidades de propietarios es un aspecto fundamental para el buen funcionamiento de la convivencia. La falta de pago de las cuotas puede afectar directamente a la economía de la comunidad y, por ende, a la calidad de vida de todos los vecinos.
Gestión de deudas vencidas y reclamaciones
El primer paso en la gestión de deudas vencidas consiste en la identificación de los propietarios morosos. Esto generalmente se lleva a cabo mediante un seguimiento de los pagos realizados por cada vecino. En caso de impago, la comunidad debe enviar notificaciones recordando la deuda, las cuales pueden ser informativas antes de tomar medidas más serias. Algunas comunidades optan por dar un plazo de tiempo prudente para que el propietario regularice su situación.
Si la deuda persiste, la comunidad puede proceder a solicitar un acuerdo en una junta de propietarios para llevar a cabo acciones específicas. En el caso de que el acuerdo no sea satisfactorio, la comunidad puede iniciar un procedimiento de reclamación judicial para el cobro de la deuda.
Procedimientos para el cobro de cuotas atrasadas
Cuando se inicia el procedimiento de cobro de cuotas atrasadas, la comunidad puede optar por diversas vías legales. La vía más común es el juicio monitorio, que permite reclamar deudas de manera rápida y eficiente. Este procedimiento no requiere la presencia de abogado ni procurador en la fase inicial, lo que facilita el acceso a la justicia para las comunidades pequeñas.
- Presentación de la demanda: La comunidad debe presentar la solicitud al juzgado correspondiente, acompañando la documentación que acredite la deuda.
- Requerimiento de pago: Una vez admitida la demanda, se emite un requerimiento al deudor para que abone la cantidad adeudada.
- Oposición: Si el deudor no está de acuerdo, puede presentar oposición en un plazo determinado.
- Resolución judicial: Si no hay oposición o la misma es desestimada, se dictará sentencia a favor de la comunidad.
Requisitos para acuerdos en caso de morosidad
Para que una comunidad de propietarios pueda llevar a cabo medidas en casos de morosidad, es imprescindible que se cumplan ciertos requisitos. Estos incluyen:
- Existencia de un acuerdo previo en junta: Las decisiones sobre reclamaciones deben estar respaldadas por un acuerdo votado en la junta de propietarios, donde se establezca la autorización para actuar en defensa de los intereses comunes.
- Comunicación al deudor: Es necesario haber notificado al propietario moroso la existencia de la deuda y haberle dado la oportunidad de regularizar su situación antes de tomar medidas judiciales.
- Documentación adecuada: La comunidad debe contar con toda la documentación que valide la reclamación de la deuda, incluyendo actas de reuniones, informes de gastos y comunicaciones enviadas al propietario.
Noticias jurídicas y actualidad sobre la Ley de Propiedad Horizontal
En los últimos meses, la Ley de Propiedad Horizontal ha sido objeto de análisis y debate en el ámbito jurídico. A continuación se exponen los aspectos más relevantes relacionados con su actualidad.
Impacto de la actualización publicada en julio de 2025
La reciente modificación de la Ley de Propiedad Horizontal ha generado opiniones diversas entre expertos y comunidades de propietarios. La inclusión de medidas para mejorar la convivencia, así como el fortalecimiento de derechos de los propietarios, son algunas de las características destacadas. Las nuevas disposiciones buscan facilitar la resolución de conflictos y impulsar una gestión más eficiente de los recursos comunes.
Recientes sentencias y doctrina relevante
En el contexto judicial, numerosas sentencias han abordado cuestiones relacionadas con la interpretación de la Ley de Propiedad Horizontal. Estas decisiones han sentado precedentes importantes, aclarando la aplicación de normas específicas. Entre los puntos tratados están:
- La validez de acuerdos adoptados en juntas de propietarios, especialmente aquellos que afectan a elementos comunes.
- La responsabilidad de los administradores frente a reclamaciones por impagos o gestión inadecuada de fondos.
- El derecho a realizar modificaciones en elementos privativos y su impacto en la comunidad.
La doctrina reciente también ha subrayado la importancia de la transparencia en la gestión económica y la obligación de rendir cuentas a la comunidad. Así, se espera que las jurisprudencias continúen proporcionando claridad y seguridad jurídica a los propietarios.
Recomendaciones para propietarios y comunidades en 2026
Frente a los cambios introducidos por la actualización de la Ley de Propiedad Horizontal, se sugieren varios enfoques para una adecuada adaptación:
- Revisar los estatutos de la comunidad y actualizarlos conforme a la nueva normativa.
- Fomentar la participación activa de los propietarios en las reuniones, asegurando que todos estén informados sobre los acuerdos y decisiones.
- Designar un administrador competente que garantice la correcta ejecución de los acuerdos y la gestión de las finanzas de la comunidad.
Con estas orientaciones, se espera que las comunidades de propietarios en 2026 avancen hacia una convivencia más armoniosa y una gestión más eficiente de los recursos compartidos.